Tercer Periodo Intermedio Egipto

El tercer periodo intermedio se refiere en el antiguo Egipto al periodo desde la muerte del faraón Ramsés XI en 1070 a. C. hasta la Fundación de la XXVI dinastía por Psamético I en 664 a. C., tras la expulsión o caída de los gobernantes libios de la dinastía XXV, originaria de Kush (Nubia), en el siglo VII a. C.

En este periodo Egipto se vio dividido en dos unidades políticas, una dirigida desde Tanis, en el Bajo Egipto, y otra desde Tebas, en el Alto Egipto. Ambas eran gobernadas por dinastías de origen libio.

Política internacional : Conquistas militares
Política interna : División en el reino egipcio


Los acontecimientos políticos en este período se caracterizan por la fractura del reino egipcio o Nacion egipcia. En el reinado de Ramsés XI hasta la dinastía XX de Egipto se vio un debilitamiento o perdida del poder en la ciudad de Tebas, cuyos sacerdotes se estaban volviendo cada vez más poderosos. Después de su muerte, su sucesor Esmendes I ( fue el fundador de la dinastía XXI de Egipto; gobernó de ca. 1069 a 1043 a. C. Con este faraón comienza la época denominada por los historiadores Tercer periodo intermedio de Egipto.) gobernó desde la ciudad de Tanis y los sumos sacerdotes de Amon en Tebas . De hecho, esta división era poco importante porque al parecer los sacerdotes y faraones procedían de la misma familia.

El país estaba reunido bajo la Dinastía XXII dinastía fundada por Sheshonq I en 945 A.C. (o 943 A.C.), que descendientes de inmigrantes de Mashauash ( Los mashauash también llamados mashawash, meshwesh o maxies, eran los miembros de una antigua tribu de bereberes libios), originario de la antigua Libia.

Sheshonq I reanuda la política expansionista; reconquista Palestina, y con un ejército compuesto por egipcios, libios y nubios, ataca los reinos de Israel y Judá; lleva a cabo incursiones contra los beduinos de los Lagos Amargos, se apodera de Gaza, toma y saquea Jerusalén en 925 a. C., apoderándose del tesoro de rey Salomón, acontecimiento descrito en la Biblia, siendo uno de los primeros sucesos bíblicos históricamente probados: Sheshonq I hizo grabar sus campañas sobre los muros del templo de Amón, en Tebas (Karnak).

A su vez, el equilibrio entre el norte y el sur se rompió durante el reinado de Sheshonq I, que impuso a su hijo en el cargo de Sumo sacerdote de Amón, en Tebas, sentando un precedente que repetirían sus sucesores. Para esta época Tebas había perdido su hegemonía sobre Nubia. Al principio, el control tanita del sumo sacerdocio de Tebas logró una relativa unificación, pero durante el siglo IX a. C., los altoegipcios se rebelaron contra la imposición del Sumo Sacerdote tebano por parte del faraón de Tanis. La monarquía tanita, antes que repeler la rebelión, tuvo que hacer frente a problemas internos del Bajo Egipto: en la ciudad de Leontópolis, centro de una isla situada en el delta del Nilo inmediatamente al Oeste de Tanis, se formó en el año 818 a. C. un poder rival, la dinastía XXIII, también de origen libio, que disputaba con la dinastía XXII (Tanis) la soberanía sobre regiones de tal reputación y envergadura como la de la ciudad de Menfis, capital durante el Imperio Antiguo.

La presencia de dos monarquías en disputa tan cercanas entre sí posibilitó la formación en los años siguientes de otros centros de poder. La ciudad de Heracleópolis (poderosa durante en primer Periodo Intermedio) era fuerte en la región del nacimiento del delta y del lago El-Fayum. Hermópolis controlaba el Egipto Medio y tenía poder sobre algunos oasis libios. La dinastía XXII de Tanis logró imponerse a la XXIII de Lentópolis


Invasión Asiria e instauración de Dinastías títeres asirias


El prestigio internacional de Egipto había disminuido considerablemente en ese momento. Aliados internacionales del país habían caído firmemente en la esfera de influencia Asiria y se convirtieron alrededor del 700 AC , cuando se hicieron sentir conflictos entre esas dos potencias (Egipto y Asiria) y se pensaba que la guerra surgiría inevitablemente entre los dos Estados. A pesar que Egipto por su tamaño y riqueza tenia mas capacidad productiva , Asiria tuvo una mayor oferta de madera, mientras que Egipto había una escasez crónica de esa materia prima, lo que permite Asiria producir más carbón necesario para la fundición de hierro dandole mayor suministro de armas de hierro a Asiria . Se convirtió esta disparidad militar crítica durante la invasión Asiria a Egipto en 670 a.c. en consecuencia, reinado del Faraón Taharqo y la de su sucesor, (su primo) Tanutamani, estaban llenos de conflicto constantes con los asirios. A pesar de numerosas victorias contra los asirios, Tebas eventualmente fue ocupado y Menfis saqueada. La dinastía terminó con sus gobernantes recluidos en la ciudad de Napata.

Una vez estabilizadas las conquistas asirias en los estados arameos de Siria, el imperio asirio pasaba a limitar directamente con el área de influencia egipcia, Palestina. En la década de 740-730 a. C. los reinos de Israel y Judá eran vasallos del asirio Tiglath-Pileser III. Salmanasar V (727-722 a. C.), el hijo de Tiglath-Pileser, anexionó el reino de Israel, saqueó su capital, Samaria, y deportó a su población. Sargón II (721-705 a. C.) anexionó Gaza (Filistea), en la misma frontera con Egipto, que se había rebelado con el apoyo de Piy (el primer faraón nubio). El hijo de Sargón, Senaquerib (704-681 a. C.), también realizó campañas en Filistea, que era el principal paso entre Egipto y el interior de Asia, donde entabló una batalla contra los egipcios y sus aliados locales. La batalla no fue decisiva pero mantuvo a los egipcios al margen. Senaquerib tomó Laquís, atacó el reino de Judá (que había roto los lazos de vasallaje con Asiria) y puso sitio a Jerusalén, pero tuvo que retirarse. Las campañas de Senaquerib en Palestina se datan en el año 701 a. C., cuando reinaba Shabitqo en Egipto; y en el libro bíblico de los Reyes se encuentran muchas referencias al apoyo egipcio de las rebeliones contra Asiria.

Las campañas de los soberanos asirios para extender y e impedir que se pierda su influencia en Palestina no eran, ni mucho menos, la única ocupación de los soberanos asirios en el plano militar. Paralelamente enfrentaban a coaliciones de los jefes caldeos de la región de Babilonia y el reino de Elam, que por el sur hacían peligrar la seguridad de la propia Asiria; y al norte al reino de Urartu (Armenia) y las invasiones de pueblos nómadas.

El sucesor de Senaquerib fue su hijo Esarhadon (680-669 a. C.), y este se concentró en la invasión de Egipto.

Fin del Tercer intermedio tardío egipcio

En cambio Egipto fue gobernada (desde 664 AC, una completa ocho años anteriores a la muerte del Tanutamun) por los Reyes de la Dinastia XXVI, establecidos por los asirios. Psamético I fue el primero en ser reconocido por ellos (los Asirios) como el rey de la totalidad de Egipto Egipto, y trajo mayor estabilidad al país en un reinado de 54 años desde la ciudad de Sais. Cuatro sucesivos reyes saitas siguieron rectores de Egipto en otro período de paz sin precedentes y con prosperidad en los años 610-526 a.c. Por desgracia para esa dinastía, un nuevo poder estaba creciendo en el Cercano Oriente – Persia.

El Faraón Psamético III habían sucedido a su padre Ahmose II sólo seis meses antes de enfrentar al imperio persa en Pelusio o Pelusium. Los persas ya habían tomado Babilonia y Egipto figuraba como su próxima conquista. Psamético fue derrotado y brevemente escapó a Menfis, siendo encarcelado y más tarde ejecutado en Susa, la capital del rey persa Cambises, que ahora asume el título formal del Faraón.

En 525 a. C., se libró la batalla de Pelusium en la que las fuerzas del rey persa Cambises II derrotaron a las de Psamético III. Se cuenta que durante el asedio de Pelusio, Cambises ideó una estratagema para vencer la resistencia de esta ciudad. Como los gatos eran sagrados allí, ordenó a sus soldados que los capturaran y los lanzaron con las catapultas hacia la ciudad. Al ver que los felinos corrían peligro de muerte, los habitantes se rindieron.

-Leer más sobre la cultura del Antiguo Egipto

Escrito por: Luis Portillo

1 comentarios:

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Muy buen aporte chicos, es increible la cultura que desprende Egipto, un hermoso lugar para visitar y vivir lo contado en el escenario de lo vivido!
Saludos a todos.